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La B’NEI TZION es una asociación de fieles sin ánimo de lucro, de derecho diocesano, con autonomía propia y organizada administrativamente como federación; es una fraternidad internacional de personas, grupos de estudio y comunidades inspiradas en el carisma católico de tradición hebrea.
NUESTRA ESPIRITUALIDAD
Nuestra asociación está conformada por personas y familias cristianas católicas de origen judío; también integrada por personas y familias cristianas católicas y no-católicas de origen gentil, que se adhieren para apoyar a los primeros y promover el espíritu de la fraternidad. Poseemos una espiritualidad católica oriental; es decir, segumos el ejemplo de las Iglesias Orientales que, permaneciendo en plena comunión con el Romano Pontífice y el Depósito de Fe de la Iglesia (Orientalium Ecclesiarum 2-3), conservan sus propios ritos y tradiciones. La B’NEI TZION evoca, por tanto, la espiritualidad de la Iglesia primitiva de Jerusalén, conformada casi en su totalidad por creyentes en Jesús Cristo de origen judío, que dando testimonio del Evangelio y en comunión con la tradición apostólica, conservaban su milenaria tradición (Lucas 24,53; Hechos 2,46-47; 5,13; 6,7; 21,20).
Esta espiritualidad se enmarca en el carisma católico de tradición hebrea, es decir, la vida y el espíritu propio de los cristianos católicos que venimos del Judaísmo, que vivimos y nos identificamos como judíos y que no hemos abandonado el Judaísmo, sino que encontramos en Jesús Cristo y en la vocación de la Iglesia Católica, la plenitud de nuestra identidad como miembros de la nación judía.
NUESTRA MISIÓN
a. Preservar la tradición y la cultura del Pueblo Judío en las personas y familias católicas de origen y descendencia hebrea o adheridas voluntariamente a la fraternidad, por medio de procesos de acompañamiento vocacional y filantrópico.
b. Dar a conocer las raíces judías del cristianismo con la finalidad de favorecer el diálogo judeocristiano, defendiendo a la vez la identidad judía de nuestros hermanos católicos de origen judío, como está expresado en nuestros Estatutos .
c. Mejorar la imagen de la nación judía al interior de la Iglesia, a través de campañas educativas y espacios académicos y comunitarios.
d. Hacer realidad la unidad de los cristianos mediante la promoción, apoyo y acompañamiento de eventos y espacios de vivencia ecuménica.
LA B’NEI TZION EN LA GRAN FAMILIA HEBREO-CATÓLICA
Del apostolado de los rabinos Paul Drach e Israel Zolli, deriva un pequeño pero influyente movimiento de católicos de origen judío que, de diferentes formas, trabajan por la restauración y la salvación del Pueblo Judío al interior de la Iglesia Católica.
El rabino Richard Gamboa Ben-Eleazar fundó la B’NEI TZION el 15 de agosto de 2000 en Bogotá, Colombia, inspirado en el apostolado de la Obra de Santiago en el Estado de Israel, que es considerada nuestra comunidad madre, y de la Asociación Internacional de Hebreos Católicos, con quien nuestra asociación tiene hasta el día de hoy relaciones de cooperación mutuas.
PREDILECCIÓN POR LOS CATÓLICOS DE ORIGEN JUDÍO
Nuestra vocación tiene el sello de un don especial de Di-s: la predilección por nuestros hermanos bautizados de descendencia judía, tanto de ascendencia directa como descendientes de los Anusím. Este amor, expresión de la caridad pastoral, da sentido a toda nuestra vida.
Nuestro carisma está enmarcado por la defensa de la cultura y la tradición de nuestros hermanos judíos que, de manera libre y voluntaria, han reconocido a Jesús como Mesías, y han sido acogidos por la caridad maternal de la Iglesia. Tenemos además la plena convicción de que los bautizados descendientes de los Anusím, que se acercan de manera libre y voluntaria a la B’NEI TZION, tienen todo el derecho moral e histórico de ser reinsertados en la nación judía, y creemos que es en el seno de la Iglesia Católica como se puede lograr la vivencia plena, abierta, libre y absoluta del Judaísmo.
Esta predilección se da con el firme e inmovible objetivo de reinsertar a estos hermanos en la nación judía, para asegurar la continuidad de su identidad, de su historia y de su descendencia como judíos en la Iglesia Católica.
EMBLEMA DE LA B'NEI TZION

consiste en el Tzelab Ierushalaím (la Cruz de Jerusalem), que simboliza la redención de Yeshua el Mesías, destinada a los puntos cardinales de la Tierra. La salvación parte de Jerusalem porque la salvación viene de los judíos (Juan 4,22), y así el Eterno lo hace saber por boca del profeta: "de Tzion saldrá la Torá y de Jerusalem la palabra de Yahvé" (Isaías 2,3).
Este símbolo está entre un Maguén David (Estrella de David). El Maguen David simboliza el origen del Mesías, pues no viene por su cuenta: viene del Padre y hace lo que El le pide (Juan 12, 49-50). Es la Buena Nueva del nacimiento de Cristo Jesús. El Maguen David tiene seis puntas, señal de que ningún extremo de la Tierra queda por fuera de la Misericordia del Eterno, y que el Pueblo de Di-s se encuentra en todos los rincones de la Tierra. Jesús es nuestra estrella que apunta el camino de nuestra vida. Cuánto más nos aproximamos a su luz, más somos también nosotros luz y estrella, guiando otros hacia el encuentro con Di-s. Nuestra familia, nuestra comunidad, pueden también ser una estrella para los demás, si en ellas se vive verdaderamente el Evangelio del Mesías.
El color azul rey oscuro y el fondo blanco del emblema nos recuerda los colores de la bandera del Estado de Israel, nuestra Madre Patria, por el cual los católicos de tradición hebrea profesamos amor y lealtad, y el sueño de poder algún día ir allá, bien sea para vivir o de peregrinación.