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Los Hechos de los Apóstoles

Jorge de la Cueva S.J.

CC.MM de la Asunción de Nª Sª y

San Fructuoso

San Juan Berchmans

San Pedro Canisio

 

INDICE

I. INTRODUCCIÓN GENERAL. *

II. EL ESPÍRITU SANTO, AUTOR Y PROTAGONISTA DE LA OBRA. *

III. EL UNIVERSALISMO CRISTIANO *

IV. ECLESIOLOGÍA. *

V. LAS COMUNIDADES PRIMITIVAS. *

VI. LA IGLESIA EN TRANCE DE MUERTE Y RESURRECCION. *

VII. LA PREDICACION APOSTOLICA. I. Visión de conjunto. *

VIII. LA PREDICACION APOSTOLICA. II. Otros puntos del "kerygma". *

IX. ANEXOS. *

 

I. INTRODUCCIÓN GENERAL.

1. RAZON DE NUESTRA TEMATICA EN EL PRESENTE CURSO.

Abordamos el estudio de este libro del N. T., interesante y útil por muchos conceptos:

Nos ayudará a comprender el Evangelio, la razón y fuerza del Misterio Pascual (eje de nuestra fe) de la Persona y acción salvadora de Cristo, que se presencia, se continúa y se extiende en su Iglesia: "Estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo." (Mt. 28,20).

Asistiremos al desarrollo del Cuerpo Místico, que no es otra cosa que el mismo Jesucristo prolongado a través de todos los tiempos y todos los espacios en su total dinamicidad, alentando a los suyos en la espera emocionada e ilusionante "hasta que vuelva" (1 Co 11,26).

De aquí surgirá una contemplación del pasado y del futuro eclesial que nos agilizará la mirada a la Iglesia en su dimensión universal e iluminará el sentido de nuestro presente.

Resaltará ante nosotros la razón de ser de la Iglesia y su misión encomendada y mantenida por Cristo en su doble vertiente teológica e histórica.

Obtendremos puntos de referencia para descubrir lo permanente-substancial de esta comunidad de salvados y lo cambiante según las circunstancias sociohistóricas de cada época. Del ayer de nuestros hermanos los cristianos primitivos deduciremos inspiración y aliento para responder a las exigencias de "nuestro hoy".

"Para que seáis irreprochables e inocentes, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación tortuosa y perversa, en medio de la cual brilláis como antorchas en el mundo." (Flp 2,15).

Todo esto en momentos críticos en que la Iglesia es atacada en todos los frentes con todas las armas de combate de la moderna dialéctica y de medios de comunicación, que exigen de nosotros capacidad de respuesta eficaz.

Constataremos la presencia misteriosamente dinámica del Espíritu Santo, que Jesucristo prometió enviar desde el seno del Padre para que fuera el alma de la Iglesia, su principio de cohesión-unidad y de acción-expansión.

Jn 14,16-17 y 26.

Jn 16,7-15.

Este Espíritu vive y vivifica, alienta y alimenta a la Iglesia ahora con la misma fuerza y realidad que en los comienzos usando medios en parte iguales y en parte diferentes de los principios del Cristianismo.

2. EL AUTOR DEL LIBRO.

A. El nombre.

La tradición identifica al autor de los Hechos con el Evangelista Lucas.

De hecho no se ha propuesto otro nombre ni en la antigüedad ni ahora.

Ya en el siglo II lo admiten sin discusión todas las Iglesias.

Algunos testimonios:

S. Ireneo (hacia el año 150) (Roüet "Enchiridion Patristicum" nº 208 y 214).

Canon muratoriano. (Documento romano, hacia el año 150). (R. nº 268).

S. Clemente Alejandrino (hacia el año 200). (R. nº 440).

Orígenes (hacia el año 200). (R. nº 538).

Tertuliano (hacia el año 200).

El análisis interno del libro lo confirma.

Queda además de manifiesto que se trata del mismo autor del tercer Evangelio.

De aquí que todos los argumentos (que no vamos a considerar) que muestran a Lucas como autor del Evangelio confirman también su paternidad de los Hechos y viceversa.

B. Características del autor.

Se trata de un cristiano de la generación apostólica.

Es de origen gentil. Su nombre no aparece entre los compañeros de Pablo provenientes del judaísmo. (Col. 4,10-14).

Según antigua tradición era sirio de Antioquía.

De amplia instrucción y cultura.

Buen conocedor del mundo ,judío y de la Biblia según la traducción griega de los setenta.

Médico. "Os saluda Lucas, el. médico querido". (Col 4,14).

Se confirma esta profesión por los diversos tecnicismos y el interés que muestra por diferentes enfermedades.

Compañero de Pablo, como lo demuestran (ya lo veremos) los pasajes "Nosotros".

Se une a Pablo no después del año 50, ya que la primera vez que se incluye en un pasaje "Nosotros" corresponde a este año. (Hch 16,10).

Hombre de confianza muy querido de Pablo.

Le acompaña en el segundo viaje (Hch 16,10 ss), y en el tercero (Hch 20,6 ss).

Está a su lado en la primera cautividad romana (Col 4,14. Flm 24), y también en la segunda (2 Tm 4,11).

Si no figura Lucas en alguna enumeración (como Hch 20,4) es porque él mismo es quien escribe.

3. EL LIBRO.

A. Unidad con el tercer Evangelio.

El llamado Evangelio de S. Lucas y los Hechos se compusieron como dos partes integrantes de una misma obra que podríamos denominar "Historia de los orígenes del Cristianismo".

Se separan los dos libros cuando los primeros cristianos quisieron disponer de los cuatro Evangelios en un mismo códice. Esto ocurre hacia el año 150.

Es manifiesto que los dos libros provienen de la misma mano:

Ambos tienen el mismo prólogo dirigido a Teófilo.

Un estudio detenido del lenguaje, vocabulario, gramática, giros, e incluso las mismas características variantes de estilo (como luego indicaremos) muestran al mismo escritor.

B. El título "Acta Apostolorum".

El nombre de "Acta" (Hechos) hace referencia a un género literario propio de la época; así por ejemplo Hechos de Aníbal o de Alejandro, etc.. Es distinto de la biografía. En ésta se describe la vida y el carácter de una persona.

Los Acta se limitan a señalar algunas acciones dignas de recuerdo de un personaje importante.

Nuestro libro ni siquiera selecciona los acontecimientos más significativos de Pedro y Pablo, sino el desarrollo del Cristianismo naciente como una gesta que afecta a toda la primitiva Iglesia. En este sentido se puede afirmar que los Hechos de los Apóstoles no coinciden del todo con el género propio de "Acta", sino que los sobrepasa.

4. HISTORICIDAD.

Desde luego que no ha faltado quienes en el pasado dudaran .de la historicidad del libro; sin embargo en la actualidad con el progreso de la crítica histórica, la veracidad y objetividad de la narración ha quedado demostrada y admitida incluso en el campo racionalista. Hay, por supuesto, quien niega lo relativo a los milagros, no por razones críticas, sino por el prejuicio de principio de que los milagros son inadmisibles.

Los datos históricos se han ido comprobando con exactitud sorprendente. Así acontecimientos, nombres de personas y lugares son confirmados por la investigación arqueológica.

Lo referente a Pablo coincide plenamente con lo que se manifiesta en sus cartas.

Se descubre a lo largo de toda la obra un esmerado empeño de exactitud.

Lucas es testigo directo de gran parte de lo narrado. Se pueden distinguir estos pasajes gracias a las secciones "nosotros" escritos en primera persona del plural. En éstas aparece el estilo propio y característico de Lucas: un griego excelente y fluido de verdadero valor literario, en contraste con otros fragmentos de rasgos muy distintos: son semitizantes, faltos de agilidad y de variedad de giros, dificultosos y hasta incorrectos, que reflejan las fuentes (algunas incluso orales) de las que se sirvió el autor en su búsqueda de testigos fidedignos, y que quiso conservar en su genuinidad incorporándolas tal vez literalmente. Este cambio de estilo es una de las garantías de su fidelidad y cuidado como historiador.

Se echa de menos la actividad de los otros Apóstoles y de Pedro fuera de Palestina, así como la fundación de cristiandades importantes. Pero esta misma laguna es un indicio de autenticidad, porque es prueba de que sólo narra el autor lo que él conoce por si mismo o por fuentes cuyo valor ha constatado.

5. ALGUNOS OTROS VALORES DEL LIBRO.

Ofrece una información inestimable sobre las primitivas comunidades, su vida, convivencia, actividad, crecimiento, dificultades, oración, comunidad de bienes, el bautismo de agua y el bautismo del Espíritu, la eucaristía, los carismas, esbozo de la organización en la incipiente Iglesia, etc.

Es una constatación viva de cómo se realiza la promesa de Cristo, que al mismo tiempo puede considerarse como el esquema elemental de la obra:

"Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros

y seréis mis testigos en Jerusalén,

en toda Judea

y Samaria

y hasta los confines de la tierra." (Hch 1,8).

Así más que historia detallada es la exposición objetiva de la fuerza expansiva del Cristianismo.

La enseñanza teológica deducida es de importancia universal, y aquí reside el valor profundo de la obra.

Retratos de fina psicología de personas y de grupos.

Presentación del desarrollo de la Iglesia incipiente entrelazada desde el comienzo con la historia de esa humanidad a la que tiene que salvar y en la que tiene que actuar como fermento, agente de cambio y santificación mediante la presencia real y misteriosa de Jesucristo, Señor de la humanidad y de la historia.

Se ha llamado a los Hechos "Evangelio del Espíritu Santo", porque su acción, visible a través de los portentos, los hombres y los acontecimientos, es el verdadero protagonista del libro.

De aquí la tónica de profunda alegría espiritual desbordante que transciende los mismos sufrimientos y dificultades. Es todo un símbolo el comentario del autor después que los Apóstoles han sido azotados: "Iban gozosos por haber sido dignos de padecer ultrajes por el Nombre." (Hch 5,41).

Es un libro radicalmente optimista con un optimismo que se enraíza en la seguridad inquebrantable de la promesa y la presencia-acción del Señor.

Tiene un cierto sentido apologético en cuanto que intenta demostrar que el Evangelio no perjudica los intereses ni las instituciones del imperio. De hecho las persecuciones no provienen de los romanos, sino de los judíos.

Otros muchos valores teológicos no los indicamos ahora, porque serán objeto de estudio a lo largo de los diversos temas que consideraremos.

6. FECHA Y LUGAR DE COMPOSICIÓN.

La determinación del lugar donde Lucas lo escribió está en función de la fecha que se le asigne.

Parece indudable que es anterior al año 70 (destrucción de Jerusalén) ya que no hay alusión a este acontecimiento, que no habría omitido el autor, no sólo por su importancia histórica, sino por su fuerza probatoria de la abrogación de la ley de Moisés y el rechazo del pueblo impenitente.

También es lógico situarlo antes del año 64, en que comienza la primera persecución de los cristianos por parte del imperio, iniciada con el incendio de Roma por Nerón. la narración, en efecto, refleja una situación amistosa entre los cristianos y la autoridad romana.

Pablo, preso en Roma el año 61, debió de terminar su primera cautividad el 63, ya que si en el periodo de dos años no era demostrada la culpabilidad del acusado, éste quedaba en libertad. Lucas concluye el libro cuando Pablo está todavía en la cárcel; de aquí que resulte lo más probable situar la conclusión de los Hechos después del año 61 y antes del 63, porque seria extraño que el autor no hubiera dado noticia del resultado del proceso.

Si son ciertas estas reflexiones, hay que señalar a Roma como el lugar de su composición final.

Otros sitios propuestos como Beocia no parecen de serio fundamento.

COLOQUIO:

Se han expuesto razones que explican la elección de la temática del presente curso para las reuniones de equipo; ¿Te parece que son convincentes? ¿Cuáles de los motivos aducidos consideras más importantes? ¿Por qué?

Señala algunos datos o aspectos que hayas descubierto sobre los Hechos de los Apóstoles que te parezcan más originales, sugestivos o iluminantes.

Frutos que más te interesaría obtener del estudio de este libro.

De los valores indicados de la obra ¿Cuál te parece que puede tener más incidencia y más actualidad en la situación presente de la Iglesia?

Indica algunos rasgos y características del autor de los Hechos que consideres dignos de ser subrayados. Razónalo.

 

II. EL ESPÍRITU SANTO, AUTOR Y PROTAGONISTA DE LA OBRA.

1. LA TERCERA PERSONA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD.

 

"Creemos en el Espíritu Santo,

Señor y dador de vida,

que procede del Padre y del Hijo,

que con el Padre y el Hijo es adorado y glorificado,

y que habló por los profetas."

De este modo confesamos en el Símbolo de nuestra fe:

El origen sin principio del Espíritu Santo

como fruto y fecundidad del Amor del Padre y del Hijo,

su igualdad con ambos en eternidad, sabiduría, poder, gloria y dignidad.

Que fue enviado por el Padre y el Hijo (Jn 14,26 y 16,17)

como presencia-acción en nosotros de vida sobrenatural-trinitaria,

y por eso vivificador y alma de la Iglesia,

alma que realiza la unidad (más que biológica) de los miembros insertos en Cristo-Cabeza,

alma potencia dinámica, origen de toda actividad de la Iglesia internamente (hacia dentro, inmanentemente) y externamente (hacia fuera, efusivamente).

2. "HABLÓ POR LOS PROFETAS".

La tercera Persona procede del Amor del Padre y del Hijo. ES el AMOR.

El Amor es la potencia dinámica de Dios, y por eso el principio de toda actividad divina, realizadora de todas sus obras.

Así la Encarnación del Verbo es obra del Espíritu Santo (Lc 1,35).

De modo especial se constata su actuación en la Revelación. Esta es la manifestación que Dios hace de sí mismo a los hombres; en ella Dios se va desvelando (levantando el velo) y comunicando algo de sí y su misterio, de su pedagogía salvadora sobre la humanidad, y juntamente descubriendo al hombre el misterio del hombre, sólo inteligible en su religación con Dios.

Esta acción reveladora del Espíritu Santo la reconocemos cuando confesamos en el Símbolo que "Habló por los profetas".

Con esta afirmación profesamos que el Espíritu Santo es el verdadero autor de la Biblia. El inspiró a los hagiógrafos, respetando su psicología, su mentalidad, sus peculiaridades de estilo, su cultura... pero llevándolos a que comunicaran aquello que Él quería revelar.

2 P 1,20-21. Los profetas hablaron a impulsos del Espíritu Santo.

Especialmente los profetas fueron manifestando en el A. T. lo referente a la salvación que se realizaría en Jesucristo.

1 P 1,10-12.

Hch 4,23-31. La primitiva Comunidad es consciente de que lo anunciado por los profetas se verifica en Cristo y se continúa en la Iglesia.

Hch 28,25-28. La misma idea en S. Pablo. Importancia de este texto al final del libro como testimonio último del Apóstol.

3. HABLÓ POR LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.

 

De modo especial podemos afirmar que el Espíritu Santo es autor de esta obra, considerada como "el Evangelio del Espíritu Santo" porque su presencia-acción se constata y manifiesta aquí más que en ningún otro libro de la Escritura.

El misterioso "verdadero Autor" de los Hechos escoge a S. Lucas como "Causa instrumental":

Las peculiaridades de Lucas lo hacen idóneo para la tarea:

Gentil, especialmente capacitado para expresar la efusión del Evangelio en el mundo helénico;

Culto y preparado para abrirse a las diversas culturas y mentalidades;

dotado de don de observación, detallista y cuidadoso para transmitir con toda exactitud los datos y testimonios;

con sentido histórico que garantiza su fidelidad;

viajero que puede constatar por si mismo gran parte de lo narrado;

compañero de Pablo y partícipe en muchas de sus vicisitudes así como testigo de la difusión del Evangelio, etc.

Pero el aspecto más importante es la especial iluminación que en él se advierte para descubrir precisamente la presencia y la acción del Espíritu Santo.

Esta sensibilidad se percibe ya en su Evangelio. Se diría que la acción divina lo va preparando para que en los Hechos sea el señalador del Espíritu Santo de modo análogo a como el Bautista fue el indicador de Cristo, Cordero de Dios, liberador de los pecados del mundo (Jn 1,29 y 36).

Indiquemos someramente esta presencia del Espíritu en el tercer Evangelio:

(Lc. 1,35). La Encarnación es obra del Espíritu Santo en María.

(Lc 1,41). Isabel. llena del Espíritu Santo, profetiza en su saludo a María.

(Lc 1,62). Zacarías a impulsos del mismo Espíritu pronuncia el "Benedictus".

(Lc 2,25-27). En la presentación el anciano Simeón profetiza ("Nunc dimittis").

(Lc 3,22). Presencia del Espíritu Santo en el bautismo de Jesús.

(Lc 4,1). Jesús va al desierto a impulsos del Espíritu.

(Lc 4,18). Texto de Isaías que Jesús elige en la Sinagoga de Nazaret como confirmación de su mesianismo.

(Lc 10,21). Jesús, lleno del Espíritu Santo, ora al Padre.

Adviértase como todos estos pasajes van marcados por el gozo espiritual, don del Espíritu Santo.

Es necesario perforar con los ojos de la fe para descubrir a través de todas estas cualidades de S. Lucas al verdadero Autor que habló por los profetas, y ahora nos habla especialmente por los Hechos de los Apóstoles.

4. EL PROTAGONISTA DEL LIBRO.

Cristo realizó su acción salvadora en un tiempo y un espacio concretos de la historia de la humanidad.

Ahora esta salvación se extenderá a todos los tiempos y los espacios de las geografías, las razas, los pueblos y las generaciones por la presencia y la acción del Espíritu Santo, que por este motivo es el Protagonista de los Hechos de los Apóstoles.

 

A. Prenunciado en el A.T.

Nm. 11,25 Simbolismo en la comunicación que Yahveh hace de "su espíritu" a los setenta ancianos.

(Ez. 36,25-27).

(Is. 42,1). "He aquí mi siervo en quien yo sostengo, mi elegido en quien se complace mi alma. He puesto mi espíritu sobre él..."

(Is 11,1-3). "Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño de sus raíces brotará. Se posará sobre él el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh..."

Is 61,1-3. Importancia de este texto porque es el que Jesús elige como confirmación de su mesianismo. (Lc 4,18).

Jl 3,1-2. Efusión universal del Espíritu.

Así lo interpreta S. Pedro el día de Pentecostés:

Hch 2,15-21.

Este punto es fundamental porque señala la diferencia entre la efusión del Espíritu Santo en cada una de las Alianzas:

En el A.T. el Espíritu se comunica a personajes elegidos o grupos determinados. En el N.T. la efusión es universal, a toda la Iglesia y a cada uno de los fieles. Esta es la característica de los tiempos mesiánicos.

B. El "Prometido" de Jesucristo.

Cristo lo promete solemnemente a los Apóstoles en la intimidad de la cena:

(Jn. 14,16-17 y 26; 16,7-15). Adviértase la pedagogía de Jesucristo de no enviar sensiblemente al Espíritu Santo hasta que El no ha subido al Padre para expresar así gráficamente el hecho de que la tercera persona procede del Padre y del Hijo en la eternidad lo mismo que su "Misión" en el tiempo.

Lc 24,49. Promesa de Jesús en el momento solemne de la Ascensión. Subrayamos por la importancia que tiene que "Promesa" y "Poder" se refieren al Espíritu Santo.

Hch 2 33. De este modo lo expresa S. Pedro en su primer discurso.

Hch 1,4-5. La misma promesa de Cristo en el momento de la Ascensión.

Porque es "promesa" reservada para después de la Ascensión del Señor y no antes se entiende el texto de S. Juan:

(Jn 7,39). "...Esto lo decía refiriéndose al Espíritu que iban a recibir los que creyeran en Él. Porque aún no había Espíritu, pues todavía Jesús no había sido glorificado."

5. TAREA Y MISIÓN DEL ESPÍRITU SANTO.

Ante todo será el Principio vital de cohesión, alma del cuerpo místico.

Gran pedagogo que enseñará, iluminará, llevará "hasta la verdad completa" según la expresión de S. Juan (Jn 16,13). Descubrirá el sentido de la Escritura y especialmente de las enseñanzas de Cristo (Jn 14,26). Les dará intelección del A.T. como prenuncio de la plenitud en el Salvador.

Actuará desde dentro en lo profundo de cada fiel (Jn 14,17).

(Rm 8,9). "...Vosotros... estáis en el espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros."

(Rm 8,16). "El Espíritu mismo se une a vuestro espíritu..."

(Ga 4,6). "Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama ¡Abba, Padre!".

En esa identificación con nuestro espíritu nos comunica y realiza en nosotros el misterio de nuestra filiación divina, de modo que somos verdaderamente hijos de Dios:

Rm 8,14-17.

Ga 4,6-7.

Todo esto lo verifica por nuestra inserción en el Misterio Pascual de Cristo:

Rm 8,9-13.

Nos enseña a orar y establece en nuestro interior corno una estación emisora y receptora de contacto con el Padre:

Rm 8,26-27.

Así se hace el Espíritu Santo nuestro compañero inseparable, consolador ("Paráclito") que prepara para la manifestación y proclamación evangélica:

1 Co 2,10-16.

Incluso ante los tribunales:

Lc 12,11-12.

Fortaleza en las adversidades y persecuciones:

Jn 15,25-27.

El Espíritu Santo es el Principio rector de la expansión de la Iglesia que la conduce por el camino del universalismo expresado de modo pedagógico en la glosolalia.

Manifestador ante todos los hombres de la Potencia de Dios, de su voluntad salvadora por signos milagros y prodigios que realiza por los Apóstoles.

1 Co 2,1-5.

Hch 2,43.

Confiere y otorga los carismas y ministerios:

Ef 4,11-13. "...Para el recto ordenamiento de los santos en orden a las funciones del ministerio, para edificación del Cuerpo de Cristo..."

Lo que digamos a continuación será la constatación de como el Espíritu Santo realiza en la Iglesia esta misión maravillosa y desconcertante, sólo detectable por la fe.

Así nos podremos ir asomando a una verdadera perspectiva de filosofía de la historia, y, aún más exactamente, a una auténtica "Teología de la historia".

6. PENTECOSTÉS.

A. Las tres manifestaciones:

Son tres efusiones gráficas y sensoriales de la invasión como escalonada del Espíritu Santo.

Hch 2,1-4 Sobre el grupo inicial de los íntimos.

Hch 4,31. Se ha llamado a este pasaje "pequeño Pentecostés" sobre la más amplia comunidad primitiva.

Hch 10, 44-48 y 11,15-17. Es el Pentecostés de los gentiles. De enorme importancia porque es la revelación oficial del Espíritu Santo de que los no judíos son llamados al Reino de Dios en igualdad de condiciones con los Israelitas. Nótese el asombro de los judíos cristianos a este respecto y la explicación que Pedro da del hecho y su inmensa transcendencia.

B. Principio de unidad y cohesión.

El primer Pentecostés es el más importante no sólo por ser prototipo y modelo de las demás, sino porque constituye el punto culminante y la piedra clave del libro.

Los Apóstoles, adoctrinados por Cristo, se han hecho conscientes de la tremenda importancia que había de tener para ellos y para la Iglesia esta venida del Espíritu. Se han preparado en unidad y unanimidad con oración en torno a María, la Madre de Jesús.

El Espíritu santo llega de manera pedagógicamente sensible en forma de viento impetuoso: Así expresa la potencia de su acción y el hecho de que es el alma de la naciente Iglesia. Recordemos que tanto en hebreo como en griego se designa con la misma palabra "espíritu" y "viento".

Hay en este hecho del Espíritu Santo como viento una alusión que los Apóstoles conocían y entendían:

Gn 2,7. Dios hace al hombre del polvo de la tierra e infunde en él soplo (espíritu) de vida que lo convierte en una unidad orgánica viviente.

En Pentecostés Dios infunde en el barro humano de aquella comunidad el soplo de su propia vida trinitaria para constituir de ellos la unidad perfecta del cuerpo místico en Cristo-Cabeza como un todo orgánico tremendamente real, aunque no sensible Porque esa realidad no sería detectable por los sentidos, fue importante que al menos hubiera un momento (Pentecostés) en que los Apóstoles lo comprobaran de modo experimental y sensible.

Y se verifica en plenitud el deseo y la oración de Cristo al Padre:

Jn 17,21-23. Que los suyos fueran consumados en la unidad en la plenitud y perfección de la unidad trinitaria.

Esta doctrina excede toda capacidad de imaginación. No tiene más remedio que ser verdad porque la mente humana carece de luz, de elementos y de posibilidades para inventarla.

Se prolonga esta sensibilización pedagógica del Espíritu Santo en los otros dos Pentecostés para manifestar cómo esa unidad se extiende al resto de los fieles judíos (Hch 4,31) y a los gentiles (Hch 10,44-48).

(Hch 11,15-17). Así lo explica S. Pedro a la comunidad de Jerusalén.

C. Principio de expansión.

La imagen del fuego en Pentecostés (Hch 2,3-4) manifiesta la fuerza del Espíritu Santo y su potencia expansiva, como el fuego, por eso la misma forma de la llama (lenguas de fuego) está vinculada al don de la glosolalia o capacidad de hablar diversas lenguas como indicación del universalismo de la Iglesia en su extensión a todas los razas y culturas, desbordando así los límites del hasta entonces pueblo depositario de la Revelación y las Promesas.

Hch 2,5-11.

El fuego es además elemento frecuente en las teofanías o manifestaciones de Dios. En Pentecostés se verifica una teofanía transcendental para los Apóstoles y para el ser de la Iglesia y su misión en la historia de la humanidad; el enmarque del fuego es, por consiguiente, perfectamente adecuado.

(Ex 3,1-6). Pasaje de Moisés y la zarza ardiendo como ejemplo de la teofanía en el fuego.

7. DINÁMICA UNIFICADORA DEL ESPÍRITU SANTO COMO EL ALMA EN EL CUERPO.

A. Presente a lo largo de toda la obra.

Sirvan como ejemplo estos pasajes:

(Hch 9.31). "Las iglesias... estaban llenas de la consolación del espíritu Santo."

Esta presencia-acción del Espíritu Santo es la contraseña para comprobar la incorporación de los fieles a la Iglesia:

Hch 19,1-7. Pregunta clave: "¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando abrazasteis la fe?". Pablo les impone las manos y reciben el Espíritu Santo.

(Hch 15,28). Unidad de decisión en la común unión del Espíritu Santo en el momento conflictivo del Concilio de Jerusalén: "Hemos decidido el Espíritu Santo y nosotros..."

B. Esta unidad se realiza precisamente bajo la autoridad jerárquica.

Es una constante de todo el libro. La unidad bajo la jerarquía queda de manifiesto de modo incontestable.

Se trata de un punto fundamental precisamente en el momento actual, en el que, apelando a la Iglesia primitiva de los Hechos y a sus carismas, se oculta o se niega intencionadamente este enorme sentido de la autoridad tan vivo en los primitivos cristianos.

(Hch 6,1-6). Institución de los siete diáconos.

(Hch 5,3-9). caso de Ananías y Safira. Engañar a los Apóstoles es intentar engañar al Espíritu Santo.

(Hch 20,28). Pablo a los presbíteros de Efeso en la playa de Mileto: "Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Espíritu Santo como vigilantes para pastorear la Iglesia de dios, que Él se adquirió con su preciosa sangre."

El Espíritu Santo desciende por la imposición de las manos de los Apóstoles:

(Hch 8,17). Pedro y Juan en Samaría.

(Hch 19,6) Pablo a los discípulos de Efeso.

8. LAS DECISIONES IMPORTANTES SON TOMADAS POR INSPIRACIÓN DEL ESPÍRITU SANTO.

De esta realidad toda la Iglesia es plenamente consciente:

Hch 10,19-20 y 11,12-17. La llamada de los gentiles en igualdad con Israel.

Punto clave y difícil de admitir para la mentalidad judía, es revelación del Espíritu Santo.

Hch 15,7-9. Lo relativo a los gentiles en el Concilio de Jerusalén.

Hch 15,28. Es decisión del Espíritu Santo. Momento transcendental por lo que supone de supresión de las prácticas legales mosaicas.

Hch 13,2-3. Elección de Pablo y Bernabé para evangelizar a los gentiles.

Hch 8,29. Felipe es impulsado por el Espíritu Santo para adoctrinar al eunuco.

Hch 9,17. Ananías a Saulo en el momento de su conversión.

Hch 16,6-7. El Espíritu Santo impide a Pablo que predique en Asia y en Bitinia y de este modo vaya a Macedonia.

9. LOS CARISMAS.

Son dones concedidos por el Espíritu Santo (fuente de todo don y don en sí mismo) para bien de toda la Iglesia. Se le conceden gratuitamente al individuo con una función social para la edificación y expansión del Cuerpo de Cristo. Todos se benefician de estos dones; pero pronto surgió tensión y rivalidad a propósito de los carismas.

S. Pablo expone la recta doctrina sobre el particular:

1 Co 12,4-30.

Ef 4,1-13.

A. La glosolalia

Es el primer carisma que aparece como manifestación de la universalidad del Cristianismo:

(Hch 2,4-11). Los Apóstoles hablan diversidad de lenguas en Pentecostés.

(Hch 10,44-46). El centurión Cornelio y el primer grupo de gentiles en Cesarea.

(Hch 19,6). Los discípulos en Efeso.

B. Carisma de profecía:

Hch 11,27-30. Agabo en Antioquía anuncia el hambre que se avecina. Los discípulos lo creen y toman decisiones al respecto.

Hch 21,10-11. Agabo en Cesarea realiza un gesto profético para indicar la prisión y los sufrimientos que aguardaban a Pablo.

Hch 21,4. En Tiro los discípulos son iluminados sobre la prisión de Pablo.

Hch 20,22-23. Pablo profetiza sus futuros sufrimientos en la playa de Mileto.

C. Los milagros

Son signos que acreditan la predicación como obra del Espíritu Santo. Es la realización de la promesa del Señor.

Mc 16,17-18.

Los Apóstoles son instrumentos de la potencia del Espíritu.

(Hch 2,43). "Los Apóstoles realizaban muchos prodigios y señales".

(Hch 5,12). "Por mano de los Apóstoles se realizaban muchas señales y prodigios en el pueblo."

Hch 4,29-31. Oración de los fieles y respuesta del Espíritu Santo.

Hch 3,1-10. Pedro y Juan curan al tullido de la puerta Hermosa.

Hch 5,15-16. Diversas curaciones de Pedro.

Véase la semejanza con las curaciones de Jesucristo en Mc 6,56.

Hch 9,36-42. Resucita Pedro a Tabita en Joppe.

Ver la similitud con la resurrección de la hija de Jairo, incluso con el mismo gesto de tomarla de la mano, en Mt 9,25.

(Hch 6,8). "Esteban, lleno de gracia y de poder, realizaba entre el pueblo grandes prodigios y señales."

Hch 13,8-12. Pedro en Chipre contra el mago Elimas.

Hch 14,8-10. Pablo cura al tullido de Iconio.

Hch 20,7-12. Pablo resucita al joven Eutico en Tróade.

Hch 28,5-9. En Malta: Suceso de la serpiente, curación del tullido y diversos enfermos.

Porque es sólo don del Espíritu Santo el don de milagros no se puede comprar:

Hch 8,9-24. Caso de Simón mago. De aquí viene la palabra "simonía".

D. Don de sabiduría.

Citaremos solamente el caso de los siete diáconos, especialmente se manifiesta en Esteban:

Hch 6,3 5 y 10.

E. Los demás dones del Espíritu Santo:

Por no extendernos nos limitaremos a constatar como están presentes a lo largo de todo el libro: Gozo espiritual, fortaleza, entendimiento de las Escrituras, etc.

10. EL ESPÍRITU SANTO ES EL VIGOR EN EL TESTIMONIO Y EN LA PERSECUCIÓN.

Se cumple la promesa de Cristo:

(Hch 1,8) "Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo (...) y seréis mis testigos..."

(Mt 10,20).

(Jn 15,26).

(2 Tm 1,7-8).

Los Apóstoles lo realizaron:

(Hch 4,31). "'Quedaron llenos del Espíritu Santo y predicaban la Palabra de Dios con valentía."

(Hch 5,31-33). Ante el Sanedrín: "Nosotros somos testigos de estas cosas y también el Espíritu Santo que ha dado Dios a los que le obedecen".

(Hch 2,14-36). Pedro, lleno de valentía ante la multitud el día de Pentecostés.

Hch 2,32-36. Aquí especialmente.

(Hch 4,1-22). Pedro y Juan ante el Sanedrín.

Hch 4,8-13. 18-20. Aquí especialmente.

(Hch 6,10), "No podían resistir la sabiduría y el Espíritu con que hablaba" Esteban.

(Hch 7,55-56). Esteban antes de morir "lleno del Espíritu Santo".

(Hch 13,52). En Antioquía de Pisidia los discípulos después de la persecución "quedaron llenos de gozo y del Espíritu Santo".

COLOQUIO:

1. Aspectos teológicos del Espíritu Santo que has descubierto en este estudio o que crees más importante resaltar.

a El plan salvador de Dios por la Iglesia en el Espíritu Santo. El gran prometido y el gran Don del Padre y del Hijo.

b La tarea encomendada al Espíritu Santo. Puntos fundamentales.

2. El Espíritu Santo, principio vital unificador de la Iglesia.

a ¿Cómo descubres esta realidad en los Hechos de los Apóstoles?

b ¿Cómo la constatas en la Iglesia actual?

3. El Espíritu Santo, principio de toda actividad y toda expansión.

a ¿Qué datos te impresionan más en lo relativo a la acción y expansión de las comunidades apostólicas?

b ¿Captas de algún modo esa acción del Espíritu Santo en la Iglesia actual?

c ¿Qué semejanzas y diferencias encuentras entre la acción-expansión de los comienzos y nuestra realidad eclesial del momento presente?

4. El cristiano ante el Espíritu Santo, "ese desconocido".

a ¿Vivimos su presencia - acción entre nosotros, en el plano individual, en el plano comunitario?

b ¿Cuáles consideras las causas principales de ese posible olvido?

c ¿Se te ocurren medios prácticos para mejorar nuestras "relaciones" con el Espíritu Santo? Indícalas.

NOTA. Dada la extensión del tema no es indispensable abordar todos los puntos del coloquio. Cada equipo seleccione los que más le interesen.

 

ORACION AL ESPÍRITU SANTO.

Ven, Espíritu divino,

manda tu luz desde el cielo.

Padre amoroso del pobre;

Don, en tus dones espléndido;

luz que penetra las almas;

fuente del mayor consuelo,

Ven, dulce huésped del alma,

descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo,

brisa en las horas del fuego,

gozo que enjuga las lágrimas

y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,

divina luz, y enriquécenos.

Mira el vacío del hombre

si tú le faltas por dentro.

Mira el poder del pecado

cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,

sana el corazón enfermo,

lava las manchas, infunde

calor de vida en el hielo;

doma el espíritu indómito,

guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones

según la fe de tus siervos.

Por tu bondad y tu gracia

dale al esfuerzo su mérito;

salva al que busca salvarse

y danos tu gozo eterno.

 

III. EL UNIVERSALISMO CRISTIANO

LA VOCACIÓN DE LOS GENTILES AL REINO DE DIOS.

LA ABOLICIÓN DE LA LEY MOSAICA.

LA "CONVERSIÓN" DE LOS JUDEO-CRISTIANOS.

1. LA INGENTE TAREA DEL ESPÍRITU SANTO EN LA TRANSMENTALIZACIÓN DE LA IGLESIA.

No nos es posible entender hoy el cambio radical ("metanoia") que tuvo que operarse en aquellas mentes y corazones provenientes del judaísmo.

A. Universalismo frente al particularismo étnico - religioso.

Israel deja de ser el "único Pueblo elegido", depositario exclusivo de la Revelación y las promesas. Ha surgido un "Nuevo Pueblo de Dios" sin distinción de judío ni gentil que no discrimina razas ni fronteras. Los gentiles son llamados al Reino en igualdad absoluta con los judíos.

Ef 2,11-22.

Ef 3,1-6. "Los gentiles sois coherederos, miembros del mismo Cuerpo y participes de la misma Promesa en Cristo Jesús..".

B. Fracaso de los ideales mesiánicos de Israel.

Los judíos llevaban siglos esperando un Mesías religioso-político-guerrero que implantaría la ley de Moisés en su más rigurosa observancia, sacudiría el yugo de los dominadores de Israel y extendería las fronteras nacionales más allá de los límites jamás soñados; entraría victorioso en Jerusalén para celebrar un triunfo sin precedentes. El Reino, teocrático y humano, en sus dimensiones religiosa, étnica, cultural y política permanecería inconmovible por los siglos.

Frente a estas esperanzas, Dios envía su Mesías. pobre, humilde, manso, sin mas armas que la palabra y su compasión con los necesitados y los pecadores, sin más ejercito que una docena de pobres pescadores galileos, sin más ley que el amor hasta el fin, aun a los enemigos, sin más código que el Decálogo elevado hasta la entrega sin límites de las Bienaventuranzas. No presenta combate militar; huye cuando quieren hacerlo rey. Y lo inconcebible para una mente judía (dada la idea que tenían de Yahveh) se proclama Dios en igualdad con el Padre. Lo definitivo para colmar toda imaginación: muere, y muere en el dolor, el fracaso, la ignominia y el descrédito de la Cruz.

Jn 18,36-37. Cristo proclama ante Pilato su Reino, pero no de este mundo.

C. Abolición de la Ley mosaica.

Jesucristo trae la libertad de los hijos de Dios.

Los preceptos de Moisés han cumplido su misión religioso-histórica. Dios ya no quiere la circuncisión, los sacrificios, las prácticas rituales, las distinciones de pureza e impureza legal, etc. Todo ha sido superado por Cristo.

Los cristianos judaizantes quisieron imponer a los fieles de Galacia las prácticas de la Ley; por eso la carta de S. Pablo a los Gálatas es la proclamación más tajante de la abolición de la Ley:

(Ga 2,15-16). "...El hombre no se justifica por las obras de la Ley, sino sólo por la fe en Jesucristo.."

(Ga 3,6-9). Justificación por la fe, lo mismo que Abraham.

(Ga 3,11-14). "...Cristo nos rescató de la maldición de la Ley, haciéndose Él mismo maldición por nosotros..."

(Ga 3,23-29). La Ley fue sólo pedagogo hasta que llegáramos a la plenitud de Cristo. Ya no hay ni judío ni griego, ni esclavo ni libre ...

Ga 4,4-7. "Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la Ley, para que recibiéramos la filiación adoptiva..."

Ga 5,1-6. Inutilidad de la circuncisión frente a la caridad en Cristo.

Ga 6,11-16. Palabras violentas e indignadas de Pablo sobre la circuncisión.

(Col 2,14-19). "Canceló la nota de cargo que había contra nosotros, la de las prescripciones con sus cláusulas desfavorables, y la suprimió clavándola en la cruz…".

Hb 10,5-10. Abolición de los sacrificios mosaicos para establecer el único sacrificio de la Nueva Alianza.

D. Cataclismo de mentalidades.

Para hombres que vivían el judaísmo con su peso y tradición de siglos, esta nueva revelación mesiánica supuso algo así como un cataclismo geológico en que los diversos estratos invirtieran su posición. Es el sismo religioso-étnico-cultural-histórico mayor que haya podido experimentar pueblo alguno.

Se requiere en nosotros un concentrado esfuerzo para comprenderlo y hacernos permeables a la tremenda problemática de los Apóstoles y los judeocristianos enfrentados con esta realidad. Toda comprensión será poca.

Se puede construir con estos hechos un argumento apologético contundente:

Nunca una mente judía hubiera pasado de la Ley mosaica al Cristianismo sin la acción arrolladora del Espíritu Santo como fuego y viento impetuoso.

Jamás judío alguno hubiera presentado un mesianismo con las características del Reino que Cristo predica y realiza.

Ni siquiera el mayor genio, menos aun piadoso, religioso, amante del Dios de Israel, su Revelación y sus promesas, hubiera podido elaborar la doctrina del Reino de Dios y su Iglesia. Y, todavía mas difícil, deduciéndolo de las mismas entrañas del A.T.

Excede de tal manera la capacidad y el ingenio humano, que constituye una prueba de la divinidad de Cristo y de la acción del Espíritu Santo.

2. PRENUNCIOS DEL VERDADERO MESIANISMO EN EL A. T.

David Flusser, judio, especialista en el N. T. ha dicho:

"Se podría volver a encontrar el Evangelio en los profetas y rabinos; pero sin el Evangelio una antología tal sería imposible." (Geleoof bij kenterend getij. pg. 179).

Lo más asombroso es que el Reino mesiánico como Cristo lo presenta estaba prenunciado en el A.T. Pero los rabinos no lo descubrieron.

El tema nos desborda. Nos limitaremos a algunos ejemplos:

Isaías es el profeta del universalismo mesiánico; a él es necesario acudir en primer término:

Is 9,1-6. Características del Mesías y su Reino.

(Is 11,1-5). Idem.

(Is 42,1-4). Primer canto del Siervo de Yahveh. Características del futuro Mesías: Mansedumbre, humildad, paciencia, Universalismo.

(Is 50,4-7). Tercer canto del Siervo. Fidelidad al mensaje de Dios. Preparación al sufrimiento y la persecución.

Is 52,13 – 53,12. Cuarto canto del Siervo. Mesías doliente. Muerte vicaria: Sufre el inocente para salvar a los culpables.

Is 25,6-8. El festín mesiánico para todos los pueblos. (Sentido eucarístico).

Is 60,1-6. La afluencia de los gentiles.

Pasajes análogos se encontrarían en los demás Profetas. Como muestra:

(Za 9,9-10) . Humildad en el triunfo mesiánico. Paz para todas las naciones.

(Am 9,11-12). Idem.

Ml 1,10-11. Rechazo del sacrificio de Israel y prenuncio de un sacrificio nuevo que ofrecen todas las naciones.

La carta a los Hebreos es la elaboración más perfecta y acabada de la abolición de la Ley mosaica, su Alianza y sus sacrificios, y la implantación del único nuevo Sacrificio. Todo basado en textos del A. T.

Los Apóstoles cuidan en su predicación, tal como nos lo ofrecen los Hechos, de mostrar cómo la nueva dinámica del Reino está prenunciada en los escritos sagrados, aduciendo con profusión citas del A.T.. Pero este tema lo trataremos en otra ocasión.

3. EL UNIVERSALISMO EN EVANGELIO.

Jesucristo en su proclamación del Reino establece el universalismo neotestamentario y el cese de la Ley mosaica.

A. S. Mateo.

Lo subraya especialmente precisamente porque su Evangelio va dirigido a los ,judíos.

(Mt 2,1-2). La Epifanía = manifestación hacia fuera. El Mesías, apenas nacido convoca ya a los gentiles.

(Mt 2,13-15). Huida a Egipto. El Mesías recién nacido va a los gentiles.

(Mt 3,7-12) .Predicación del Bautista a los fariseos: No viene la salvación por ser estirpe de Abraham, sino por la conversión del corazón.

(Mt 8,10-12). Ante la fe del centurión: "...Os digo de verdad que vendrán muchos de oriente y occidente a ponerse a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los Cielos, mientras que los hijos del Reino serán echados a las tinieblas exteriores..."

(Mt 15,1-20). El Señor establece la primacía de la adoración interna sobre las prácticas judaicas.

(Mt 23,13-32). Siete maldiciones contra los fariseos.

(Mt 21,43). Después de la parábola de los viñadores homicidas: "Por eso os digo: Se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos."

(Mt 25,31-46) Sentencia del Juicio. La salvación no es fruto de la práctica de la Ley, sino de las obras de caridad.

Mt 28,18-20. Solemne establecimiento del universalismo total en el momento de la Ascensión.

B. S. Lucas,

El Evangelista gentil, es también muy sensible a estas características del Reino que venimos señalando. Algunas muestras:

(Lc 1,78-79). Zacarías en el "Benedictus": "... Para iluminar a los que yacen en tinieblas y en sombras de muerte..."

(Lc 2,29-32). Simeón en el "Nunc dimittis": Salvación "para todos los pueblos" y "luz para iluminar a los gentiles".

(Lc 10,29-37). Parábola del buen samaritano. Los samaritanos eran herejes y cismáticos. Cristo escoge a uno de éstos como modelo para indicar la superioridad de la caridad sobre las prácticas de la Ley, representadas en el sacerdote y el levita. Debió resultarles terriblemente hiriente.

(Lc 13,28-29). Vendrán de todas partes a sentarse a la mesa del Reino con los Patriarcas "mientras a vosotros os expulsarán fuera."

(Lc 24,47). "Se predicará en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén."

C. Resumen:

(Jn 1,17). "La Ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han venido por Jesucristo."

4. DIFICULTAD DE HECHO PARA ACEPTAR EL VERDADERO REINO MESIÁNICO.

A. En el Evangelio.

Ni la predicación de Jesucristo consiguió que los Discípulos, aunque entendieran sus palabras, llegaran a asimilar la mentalidad del Reino.

En el Evangelio aparece este fenómeno de modo reiterativo:

(Mt 16,21-23). Ante el primer anuncio de la Pasión, Pedro reacciona con el rechazo y es duramente reprendido por el Señor.

(Mc 9,33-37). Después del segundo anuncio de la Pasión los Discípulos disputan sobre quién de ellos es el mayor.

(Mc 10,35-40) A continuación del tercer anuncio de la Pasión los hijos de Zebedeo le piden sentarse a su izquierda y a su derecha en el Reino. Pensaban en la gloria y poderío de un reino humano.

(Mc 10,41-45). Indignación de los otros diez Apóstoles por la petición de Santiago y Juan y enseñanza paciente del Señor.

Es notable que después de cada anuncio de la Pasión a renglón seguido constate el Evangelio la incomprensión de los Discípulos.

(Lc 22,24). Los Discípulos rompen la cordialidad de la última Cena altercando sobre quién es el más importante.

(Lc 9,46-48). Otro altercado semejante.

(Lc 9,54-55). Santiago y Juan quieren enviar fuego del cielo para arrasar al pueblo samaritano que no los ha recibido. Cristo los reprende.

B. En los Hechos.

Se prolonga en parte la misma dificultad.

Ya es significativa la pregunta en el momento de la Ascensión.

(Hch 1,6). "Señor, ¿Es ahora cuando vas a restaurar el Reino de Israel".

Ni la muerte y resurrección de Cristo les había hecho comprender.

Los judeocristianos consideran lógico continuar las prácticas de la Ley simultáneamente con la vida evangélica y la celebración eucarística.

Más aún, entienden que no se puede ser fiel discípulo de Cristo sin la fiel observancia de la Ley.

El conflicto llega a su punto álgido cuando se trata:

de acoger a los gentiles.

de decidir si se les impone la circuncisión y la observancia de la Ley.

y, sobre todo, ante el problema de si para los mismos judeocristianos continúa o no la obligación del culto y los preceptos mosaicos.

(Hch 2,46). Los cristianos de Jerusalén "Acudían al templo a diario con perseverancia y con un mismo espíritu partían el pan por las casas..."

(Hch 3,1). "Pedro y Juan subían al Templo para la oración de la hora nona..." Se trata del sacrificio de la tarde.

(Hch 21,20). "...Ya ves, hermano, cuantos miles y miles de judíos han abrazado la fe, y todos son celosos partidarios de la Ley."

(Hch 15,1-2). Llegan judíos a Antioquía de Siria y dicen a los cristianos gentiles: "Si no os circuncidáis conforme a la costumbre mosaica, no podéis salvaros." De donde surge un gran altercado.

Hch 21,17-26. Los judeocristianos de Jerusalén piden a Pablo que dé muestras de cumplimiento y fidelidad a la Ley Pablo no ve mal en ello y se aviene para contribuir a la paz.

5. LA PEDAGOGÍA DEL ESPÍRITU SANTO.

A. Especial revelación de la llamada de los gentiles.

Hch 10,1 - 11,18.

Esta llamada de los gentiles en paridad total con Israel la revela el Espíritu Santo a Pedro el primero como Primado de la Iglesia.

La lección, tan difícil. de entender, la va a dar de modo gráfico y sensible:

Hch 10,1-6. Revelación al centurión Cornelio en Cesarea marítima. El ángel le manda llamar a Pedro. Dios se sirve de los hombres.

Nótese que se trata de una prueba de misericordia no sólo con Cornelio y los gentiles, sino con el mismo Pedro para que llegue a "entender".

Hch 10,7-8. Cornelio envía mensajeros a Joppe donde se encuentra Pedro.

Hch 10,9-23. Visión de Pedro. Con ello Dios le hace ver la llamada de los gentiles y la abolición de las prescripciones mosaicas sobre lo puro y lo impuro.

Nota: La casa de Simón el curtidor, junto al mar, donde Pedro se aloja, hoy está convertida en faro que mira al Mediterráneo. Podía ser un símbolo: El Evangelio predicado por la Iglesia (Pedro) se extenderá a través del mar de la cultura, de las guerras, y las invasiones, para iluminar a todos los pueblos hasta España, "el confín de la tierra", "Finis terrae".

Recordemos que también de Joppe saldría el profeta Jonás (y Simón es hijo de Jonás, Barjona) para predicar la conversión a los gentiles de Nínive.

Hch 10,24-25. Pedro en casa de Cornelio explica cómo ha entendido (¡Por fin!) la lección que el Espíritu Santo le ha enseñado.

Hch 10,36-43. Síntesis muy interesante de catequesis primitiva dedicada a los gentiles para preparar a Cornelio al bautismo.

Hch 10,44-48. Pentecostés de los gentiles. El Espíritu Santo ratifica de modo sensible la llamada de todos los hombres a la fe en Cristo.

Hch 11,1-3. Los judíos reprochan a Pedro su actuación con los gentiles.

Persiste la dificultad de aceptar la mentalidad neotestamentaria.

Hch 11,4-17. Humilde y clara explicación de Pedro.

Hch 11,18. Los hermanos se tranquilizan y aceptan (de momento) la gran lección del Espíritu Santo.

B. El Concilio de Jerusalén.

Hch 15,5-29

Las cosas no fueron sencillas ni fáciles, las tensiones continúan entre judíos y gentiles.

Hch 15,5-6. Insistencia de los fariseos cristianos en imponer la Ley.

Hch 15,7-11. Discurso de Pedro. Importancia excepcional. Definitiva la afirmación: "Nosotros creemos más bien que nos salvamos por la gracia del Señor Jesús, del mismo modo que ellos."

Nótese la concordancia con la doctrina paulina.

Hch 15,13-21. Discurso de Santiago. Su enorme transcendencia estriba en que se trata precisamente del Jefe de la Iglesia en Jerusalén, representante del sector fariseo-cristiano. Y, sin embargo, coincide.

Hch 15,22-29. "La Carta apostólica". Ha habido unanimidad en punto tan capital. Victoria del Espíritu Santo sobre la obstinación judaica.

Ga 2,1-10, Versión de Pablo sobre el Concilio de Jerusalén.

C. El conflicto continúa.

No por esta pedagogía del Espíritu Santo ni por esta concordancia se quietaron totalmente los ánimos ni mucho menos.

Ya hemos indicado las desviaciones que los judaizantes provocaron en Galacia. Perduró la obstinación de muchos en imponer la práctica de la Ley.

Ga 2,11-14. Suceso de Antioquía. Pablo reprocha a Pedro.

(Ga 2,12). "Los del grupo de Santiago" persisten en su empeño.

El mismo Pablo anuncia el Evangelio primero a los judíos, y sólo cuando es rechazado por éstos acude a los gentiles.

Este procedimiento responde a un principio: la prioridad de la predicación de la fe pertenece a Israel, los gentiles vienen después.

Rm 9,1-5.

(Hch 13,44-46). En Antioquía de Pisidia Pablo, rechazado por los israelitas se dirige a los gentiles.

(Hch 14,1-2). El mismo caso en Iconio.

(Hch 18,5-6). En Corinto.

(Hch 19,8-9). En Efeso.

Con la ruina de Jerusalén, la destrucción del Templo el año 70, el cese de los sacrificios rituales y la mayoría abrumadora de los gentiles sobre los judíos cristianos, la visión universal del N.T. quedó establecida. La residencia de Pedro en Roma, capital del mundo gentil, será un hecho simbólico definitivo.

6. EL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES COMO EL TRIUNFO DEL UNIVERSALISMO.

Habría que comenzar consignando los dos momentos clave de la visión de Pedro en Joppe con el bautismo de Cornelio y el Concilio de Jerusalén. Como ya los hemos considerado, nos limitaremos a algunos puntos:

(Hch 1,8). Universalismo proclamado por Cristo en el momento de la Ascensión.

Ya dijimos que las etapas aquí señaladas dibujan el esquema geográfico de los Hechos. Jerusalén es para S. Lucas el punto de consumación de la Revelación y las promesas. Todo su Evangelio es concebido como una ascensión a Jerusalén; ese mismo será el punto de partida del Evangelio para el mundo.

(Mt 28,18-20). Lugar paralelo.

(Mc 16,15). Iden.

(Hch 2,5-11). En Pentecostés la glosolalia es el primer signo de universalismo.

(Hch 8,5-8). Por la predicación de Felipe Samaría recibe el Evangelio.

Importancia de este hecho por tratarse de la porción "separada" de Israel.

(Hch 8,26-39). Felipe bautiza al eunuco etíope.

(Hch 10,44-48). (Ya indicado). Pentecostés de los gentiles. Enorme importancia para ver la paridad de la llamada de éstos con Israel.

Nótese el asombro de los judeocristianos.

Hch 11,19-26. Precisamente a continuación del bautismo de Cornelio se nos cuenta la institución de la Iglesia en Antioquía, el envío de Bernabé para predicar a los gentiles y la llegada de Pablo para colaborar en el ministerio. En Antioquía por primera vez se denominan los fieles "cristianos". Se trata de Antioquía de Orontes, capital de la provincia romana de Siria, tercera ciudad del Imperio después de Roma y Alejandría; de aquí la importancia del hecho.

Esta evangelización se presenta como consecuencia del martirio de Esteban y la dispersión provocada por la persecución en Jerusalén.

Hch 16,9-10. En Tróade Pablo tiene la visión patética del macedonio pidiendo ayuda.

Hch 28,25-28. Solemnidad de la afirmación de Pablo, preso, al final del libro, que se convierte en un resumen de su ministerio, del rechazo de Israel y una apertura histórica al mundo gentil y a todos los tiempos.

7. EL APOSTOL DE LOS GENTILES.

Pablo merece capítulo especial.

A. Elegido por Dios

Para llevar el Evangelio al mundo helénico, aunque no exclusivamente.

Tal vez por eso captó como ninguno la dinámica neotestamentaria, el sentido del nuevo Reino de Dios, y la abolición de la Ley antigua.

Esta visión, que podríamos considerar como una segunda fase de conversión en los Apóstoles y en los fieles provenientes del judaísmo, es tanto más admirable e inconcebible sin la acción del Espíritu Santo cuanto se trata de

B. El fariseo observante y apasionado por la Ley de Israel.

Así se profesa él mismo continuamente:

(Flp 3,4-6). Circunciso, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamin, hebreo e hijo de hebreos, de secta fariseo, intachable en el cumplimiento de la Ley, perseguidor de la Iglesia por celo.

(Rm 11,1). "Yo soy israelita, del linaje de Abraham, de la tribu de Benjamín".

(Rm 9,3). Tan amante de su pueblo que estaría dispuesto a ser anatema por los israelitas.

(Ga 1,13-14). Superaba a todos sus coetáneos en el celo por las tradiciones paternas. Por eso perseguidor de la Iglesia.

(2 Co 11,22). Israelita y hebreo.

(Hch 22,3-4). Judío de Tarso, educado en Jerusalén por Gamaliel en la exacta observancia de la Ley. Perseguidor de los cristianos.

(Hch 7,58) Interviene en la lapidación de Esteban.

(Hch 22,19-20). Lo mismo contado por él.

(Hch 9,1-2). Prepara la persecución contra los cristianos de Damasco.

(Hch 22,4-5). Lugar paralelo.

Hch 26,4-12. En su discurso ante el rey Agripa hace Pablo un resumen de su fervor religiosos farisaico y de su odio a los cristianos.

C. Elegido por Dios Apóstol de las gentes.

Desde el momento de su conversión.

(Hch 9,15-16) Dios revela a Ananías la futura misión de Pablo.

Hch 26,15-18. En esta narración, contada por él mismo, Pablo recibe de Cristo ya en el camino de Damasco la misión de evangelizar a los gentiles.

Hch 22,17-21. Pablo cuenta esta aparición del Señor (no consignada en las otras narraciones) y el mandato de Jesucristo.

(Ga 1,15-16). Afirmación de su especial vocación misionera.

(Hch 13,2-5). Bernabé y Saulo elegidos por el Espíritu Santo para predicar a las naciones.

(Hch 13,9). Saul latiniza su nombre en Pablo como aproximación al mundo helénico. Seguramente este cambio debió serle doloroso.

D. Doctrina de Pablo

(Hch 13,38-39). En Antioquía de Pisidia. Síntesis de su doctrina a este respecto: la justificación nos viene por la fe en Jesucristo y no por la práctica de la Ley.

(Hch 28,25-28) .Afirmación solemne al final. Ya considerada.

En sus cartas queda la doctrina de Pablo mucho más de manifiesto. Para no repetir nos remitiremos a los textos aducidos anteriormente 1º A y C.

Ahora nos limitaremos a

(Rm 2,25-29). La circuncisión verdadera es la del corazón.

(Rm 4,1-17). La fe de Abraham. La salvación no es por las obras de la Ley, sino por la fe en Cristo, la cual presupone - contra la interpretación equivocada de Lutero, hoy admitida por todos los exégetas, incluso protestantes - unas obras de acuerdo con ese compromiso de la fe.

Flp, 3,7-11. Esta doctrina expuesta de modo vivencial apasionado por Pablo.

Ya indicamos como toda la carta a los Hebreos es el desarrollo del cese de la Ley y los sacrificios mosaicos ante la plenitud de la salvación en Cristo, todo ello basado en textos del A.T.

COLOQUIO:

El universalismo cristiano:

Esfuerzo por comprender la dificultad de los judeocristianos.

Textos bíblicos que más te hacen ver este universalismo.

aplicación a nosotros: ¿Fallamos contra el universalismo? constata, si las ves, algunas de sus manifestaciones. Remedios.

La abolición de la Ley mosaica y la salvación solo por la fe en Cristo:

"La libertad de los hijos de Dios" que Cristo nos obtuvo. Concrétala con tus palabras y con textos bíblicos

Expresa la "transmentalización" que el cese de la Ley debió de suponer en los cristianos provenientes del judaísmo.

Equilibrio cristiano: precepto-libertad de espíritu. ¿Constatas algunos fallos por exceso o por defecto en el Catolicismo actual? ¿Cuáles?.

La pedagogía del Espíritu Santo para conseguir la transmentalización:

Indica algo que te haya llamado la atención sobre el particular.

¿Ves en esta acción alguna relación con lo que debería ser nuestro cambio?

La persona y la doctrina de Pablo:

¿Que señalas a este respecto?

 

VIAJES APOSTÓLICOS DE S. PABLO.

Primer viaje. A.D. 46-48.

Nombre antiguo Nombre moderno País Región
Antioquia. Antakya Turquía Siria (Orontes)
Seleucia Samandagi Turquía Siria (Orontes
Salamis. Ammojostos (Famagusta) Chipre  
Paphos Pafos Chipre  
Perge Perge (ruinas) Turquía Pamfilia
Antioquía de Pisidia Yalvas Turquía Pisidia
Iconium Konya Turquía Licaonia
Listra Hatunsaray Turquía Licaonia
Derbe Kilbasan Turquía Licaonia
Lystra Hatunsaray Turquía Licaonia
Iconium Konya Turquía Licaonia
Antioquia de Pisidia Yalvas Turquía Pisidia
Perge Perge (ruinas) Turquía Pamfilia
Atalia Antalya Turquía Pamfilia
Seleucia Samandagi Turquía Siria (Orontes)
Antioquía Antakya Turquía Siria (Orontes

Segundo viaje. A.D. 48-51.

Nombre antiguo Nombre moderno País Región
Antioquia. Antakya Turquía Siria (Orontes)
Tarso. Tarso Turquía Cilicia.
Derbe Kilbasan Turquía Licaonia
Lystra Hatunsaray Turquía Licaonia
Iconium Konya Turquía Licaonia
Antioquia de Pisidia Yalvas Turquía Pisidia
GALACIA (región)   Turquía Galacia
MISIA (región)   Turquía Misia
Troade Eskistanbul. Turquía Asia.
Filipos Filibedjik. (ruinas) Grecia Macedonia.
Tesalónica. Salónica. Grecia Macedonia.
Berea Verria (Veroia). Grecia Macedonia.
Atenas Atenas Grecia Atica
Corinto. Corinto Grecia Peloponeso.
Cencreas Isthmia Grecia Peloponeso.
Efeso Selsuk Turquía Asia
Cesarea marítima Cesarea (ruinas) Israel  
Jerusalén Jerusalén Israel  
Tiro Sur Líbano  
Sidón Sayda Lïbano  
Antioquia. Antakya Turquía Siria (Orontes)

Tercer viaje. A.D. 52-56.

Nombre antiguo Nombre moderno País Región
Antioquia. Antakya Turquía Siria (Orontes)
Tarso. Tarso Turquía Cilicia.
Derbe Kilbasan Turquía Licaonia
Lystra Hatunsaray Turquía Licaonia
Iconium Konya Turquía Licaonia
Antioquia de Pisidia Yalvas Turquía Pisidia
GALACIA (región)   Turquía Galacia
Efeso Selsuk Turquía Asia
Pérgamo? Bergama Turquía Misia
Troade Eskistanbul. Turquía Asia.
Filipos Filibedjik. (ruinas) Grecia Macedonia.
Tesalónica. Salónica. Grecia Macedonia.
Corinto. Corinto Grecia Peloponeso.
Berea Verria (Veroia). Grecia Macedonia.
Tesalónica. Salónica. Grecia Macedonia.
Filipos Filibedjik. (ruinas) Grecia Macedonia.
Troade Eskistanbul. Turquía Asia.
Aso Behram-Kale Turquía Misia.
Mitilene Mitilini Grecia Isla de Lesbos.
Quios Khíos Grecia Isla de Quíos
Samos Samos Grecia Isla de Samos
Mileto Milet (ruinas) (BALAT) Turquía Caria
Cos Kos Grecia Isla de Cos
Rodas Rodas Grecia Isal de Rodas
Pátara Patara (ruinas) (YESILKOY) Turquía Licia
Tiro Sur Líbano  
Tolemaida Aco (Acre) Israel  
Cesarea marítima Cesarea (ruinas) Israel  
Jerusalén Jerusalén Israel  

 

Cuarto viaje. A.D. 58.

Nombre antiguo Nombre moderno País Región
Cesarea marítima Cesarea (ruinas) Israel  
Sidón Sayda Lïbano  
Mira Mira (ruinas) (DEMRE) Turquía Licia.
Cnido Tekir Turquía Caria
Buenos puertos (Lasea) Klali Limenes (MATALA) Grecia Isla de Creta
Melita   Malta Isla de Malta
Siracusa Siracusa Italia Sicilia
Regio Regio di Calabria Italia Calabria
Puteoli Puzzoli. Italia Golfo de Nápoles.
Roma Roma. Italia  

Fuentes:

Hechos de los Apóstoles y Cartas Paulinas.

Diccionario de la Biblia (André-Marie Gerard) Ed. Milhojas.

Atlas de la Biblia. . Ed. The Times.

Atlas Culturales del Mundo. El cristianismo. Ed. Folio

IV. ECLESIOLOGÍA.

El mismo concepto de "Hechos", "Acta" (según ya hemos estudiado) nos impide esperar de este libro una Teología de la Iglesia elaborada y sistematizada; pero si nos ofrece gran riqueza de elementos para poder sobre ellos establecer los principios fundamentales de una Eclesiología.

1. CONCEPTO DE IGLESIA.

A. La palabra "ekklesía"

Viene del griego 'ek kaleo" = convocar. Indica, por tanto, un llamamiento, una convocatoria. Es el conjunto de los convocados reunidos en asamblea por la voz de Dios, a la que los fieles. responden para encontrar en ella la salvación.

El Evangelio sólo usa esta palabra en dos ocasiones:

(Mt 16,18). "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia..."

(Mt 18,17). "...Si no les hace caso, díselo a la Iglesia, y si ni a la Iglesia hace caso, considéralo como gentil y publicano."

Pero la realidad del concepto llena por completo las páginas del evangelio, desde que Jesucristo comienza la predicación del "Reino de Dios".

De igual modo que toda la primera carta de S. Pedro trata toda ella de la Iglesia y no aparece la palabra ni una sola vez.

B. En el A T.

Siempre designa la asamblea convocada por Dios con un gesto religioso y normalmente cultual.

El término hebreo "qahal" es traducido en la versión griega de los LXX por la palabra "iglesia". Así en

(Dt 4,10). Moisés, jefe de la iglesia peregrina en el desierto.

(Dt 31,30. Jos 8,55. Jc 20,1-2).

C. En el N.T.

Designa la Iglesia madre de Jerusalén:

(Hch 8,1). "Aquel día se desató una gran persecución contra la Iglesia de Jerusalén."

(Hch 11,22). "La noticia llegó a la Iglesia de Jerusalén..."

Las Iglesias particulares de Judea:

(1 Ts 2,14). "...Vosotros, hermanos, habéis seguido el ejemplo de las iglesias de Dios que están en Judea..."

(Ga 1,22). "Personalmente no me conocían las iglesias de Judea."

Las iglesias del territorio de Israel:

(Hch 9,31). "Las iglesias por entonces gozaban de paz en toda Judea, Galilea y Samaría."

También las iglesias de la gentilidad:

(Hch 13,1). La iglesia de Antioquía.

(Hch 14,2). "Designaron presbíteros en cada iglesia..." del Asia menor.

(Hch 15,31). "Recorrió Siria y Cilicia consolidando las iglesias..." Etc.

D. La Iglesia como unidad teológica.

Este es el aspecto más importante.

Hch 20,28. "Para pastorear la Iglesia de Dios, que El se adquirió con su propia sangre".

Ef 5,23-32. La Iglesia, Esposa de Cristo.

Ef 1,22 23. Cristo, Cabeza del Cuerpo de la Iglesia.

(Col 1,18). Lo mismo.

Esta Iglesia es el verdadero Pueblo de Dios que Él ha congregado por propia iniciativa, culminación y plenitud de Israel que fue sólo prenuncio:

(Is 43,21). "El pueblo que yo me he formado cantará mis alabanzas."

(Hch 20,28). Recientemente indicado.

Hch 15,13-18. Santiago en el Concilio de Jerusalén hace estas afirmaciones:

Intervención de Dios para formarse una Iglesia.

Esta se extiende entre los gentiles. Universalismo.

Lo cual está en consonancia con las profecías, cita Am 9,11-12.

Responde a los planes eternos de Dios.

Tt 2,11-14. La misma idea en S. Pablo.

1 P 2,9-10. Concordancia del pensamiento de Pedro. Nótese cómo Pedro aplico a la Iglesia expresamente de manera eminente lo que en el Exodo se dice del pueblo de Israel. (Ex 19,5-6).

2. LA IGLESIA, CUERPO DE CRISTO.

A. Pentecostés

Hch 1,12-14. En expectación de la venida del Espíritu Santo, reunidos en un solo corazón y una sola plegaria. Es la primera Comunidad en torno a María, la Madre del Jesús histórico que es constituida Madre del Jesús místico.

Importante la constancia de que María está presente como Madre en este momento fundamental de la Iglesia.

Este primer grupo de discípulos forma como la materia sacramental sobre la que va a venir "la forma", el Espíritu Santo, para constituir ese Sacramento primigenio, de donde brotan los demás sacramentos, que es la Iglesia.

Hch 2,1-4.

Es la expresión más gráfica y pedagógica de la real unión de los discípulos en un solo cuerpo por el principio vital. – soplo del Espíritu Santo, en forma de viento impetuoso.

Ya hemos indicado cómo se designaba en hebreo y en griego con la misma palabra "espíritu" y "viento", "soplo". Los discípulos estaban familiarizados con esta idea, cargada de tradición y sentido bíblicos, que ahora Dios utiliza para hacerles entender: Del mismo modo que el cuerpo constituye una unidad viviente por la acción de su principio vital (espíritu-soplo), así ahora ellos formarán un solo cuerpo vivificado por el Espíritu-soplo-viento de Dios.

Algunos ejemplos bíblicos:

(Gn 2,7). El primer hombre es constituido ser viviente con una unidad biológica por "el soplo de vida" que Dios le infunde.

(Sal 103,29-30). "...Les retiras tu soplo y expiran y retornan a su polvo. Envías tu soplo y son creados y renuevas la faz de la tierra."

(Qo 12,7). "Vuelva el polvo a la tierra, a lo que era, y el espíritu vuelva a Dios, que es quien lo dio."

Jb 3,3-8). "El soplo de Dios me hizo, me animó el aliento de Sadday."

Etc.

Jn 3,3-8. Jesús habla a Nicodemo de un nuevo nacimiento sobrenatural, que ha de realizarse (en el bautismo) por la acción del Espíritu Santo que de este modo le inserta real y verdaderamente, como miembro, en el Reino de Dios. "Lo nacido de la carne es carne, lo nacido del Espíritu es espíritu (...). El viento sopla donde quiere y oyes su voz (...). Así es todo el que nace del Espíritu."

Jn 20,20-23. En la tarde de la Resurrección, en el mismo cenáculo, donde habría de realizarse el prodigio de Pentecostés, el Señor otorga a los Apóstoles el poder de perdonar los pecados. Jesús sopla sobre ellos mientras les dice: "Recibid el Espíritu Santo..." Esta presencia - acción del Espíritu Santo realizará lo que al hombre le es imposible: volver a insertar en el Cuerpo de Cristo al pecador que haya perdido la vida de la gracia.

Subrayemos que la inserción en el Cuerpo de la Iglesia se realiza por el Bautismo, en el que el hombre recibe la gracia santificante por la acción del Espíritu Santo.

El pecador bautizado vuelve a recuperar la vida de la gracia por el Sacramento de la penitencia.

Ambos sacramentos son necesarios con necesidad de medio de hecho o de deseo.

B. El teólogo del Cuerpo Místico

Es sin duda S. Pablo, porque él es quien con más insistencia y profundidad expuso esta doctrina que excede toda capacidad de invención humana.

Tres veces nos refieren los Hechos estas palabras clave que Cristo dice a Pablo en el camino de Damasco: "Yo soy Jesús a quien tú persigues".

Hch 9,4-5. (Hch 22,6-8 y 26,14-15).

Pablo aprende desde el mismo instante de su conversión que los cristianos son Jesús, y que el Jesús de Nazaret se prolonga misteriosamente, pero de modo totalmente real, en sus fieles que forman una unidad ontológica con Jesús.

Es frecuente que la idea-luz, móvil de la conversión de un hombre, constituya después como la médula y la fuente de su espiritualidad y su predicación.

Así fue en S. Pablo.

Es éste un campo que nos desbordaría. Nos limitaremos a indicar algunos puntos:

Ga 2,19-20. Estamos "cristificados". La inserción en Cristo nos comunica su misma vida dentro del Misterio Pascual de muerte y resurrección con Él.

(Flp 1,19-21). "Mi vivir es Cristo".

Esta cristificación se opera por la acción del Espíritu Santo que nos da la filiación divina uniéndose a nuestro espíritu:

(Ga 4,4-7). Dios nos da su Espíritu que nos hace clamar "Abba, Padre".

Rm 8,9-11 y 14-17.

Se nos confiere en el Bautismo; y con el Bautismo se nos otorga el poder y la necesidad de conresucitar con Cristo:

Rm 6,3-11

Todos quedamos constituidos en un solo cuerpo.

Esta realidad inexpresable (imposible de ser inventada por el hombre por falta de datos y experiencia) la expone Pablo por la comparación de un edificio vivo, morada del Espíritu Santo:

Ef 2,19-22.

Algunos han afirmado que fue S. Lucas, médico, el que le dio a S. Pablo la idea del cuerpo humano como imagen del cuerpo místico:

Ef 4,1-6 y 11-16. Cuerpo en unión más que biológica, en perfecta ordenación, en colosal actividad, en crecimiento y desarrollo "hasta la madurez, de la plenitud de Cristo". De aquí proviene la unidad en la fe, en el culto, en los Sacramentos y en la acción.

(1 Co 12,1-30). La misma doctrina expuesta de modo más catequético.

C. Resumen:

La Iglesia se presenta como Sacramento:

Signo sensible, asequible a los sentidos, sociedad visible.

Eficaz, realiza verdaderamente lo que expresa: Comunidad de salvados, santa y santificadora.

Instituida por Cristo.

Materia de este Sacramento son los fieles que creen en Cristo, Cabeza de este cuerpo.

Forma del Sacramento es el Espíritu Santo, alma de la Iglesia que se manifiesta, también, de manera sensible.

3. LA IGLESIA RECIBE DE CRISTO EL TRIPLE PODER

De regir, enseñar y santificar.

El Señor se lo había comunicado a los Apóstoles según lo muestra el Evangelio:

(Lc 10,16). "El que os escucha a vosotros, a mi me escucha; y el que os rechaza, a mi me rechaza; y el que me rechaza a mi, rechaza al que me ha enviado."

Jn 20,21-23. En la primera aparición del cenáculo.

En el momento de la Ascensión:

Mt 28,18-20.

Mc 16,15-16.

A. Potestad de regir.

La Iglesia sociedad jerárquica.

La autoridad proviene del Padre, que envía a su Hijo, el cual escoge a los Doce e instituye a Pedro como su cabeza visible, y les confiere poder para instituir comunidades jerárquicamente.

1) La Iglesia está regida por "los Doce":

Hch 1,13 . Enumeración nominal de "los Once" en un momento importante, entre la Ascensión del Señor y Pentecostés.

(Hch 1,21-26). Empeño por completar el número de "los Doce". Se señalan aquí las características del Apóstol como "enviado", testigo de la Resurrección de Cristo, de modo colegial con los demás.

(Hch 4,34-37). Los fieles vendían lo que tenían y lo ponían a los pies de los Apóstoles. Reconocimiento de su autoridad.

(Hch 5,3-4) . Caso de Ananías y Safira. Nótese que la gravedad de la falta consiste no tanto en